Descripción
Las gildas en conserva de Arlequín llegan en tarro de quince unidades, montadas y listas para servir. Cada pincho lleva la combinación clásica: anchoa, aceituna y guindilla en vinagre. El resultado es ese contraste salado, ácido y ligeramente picante que convirtió a la gilda en el aperitivo vasco más copiado de España.
Cómo se disfrutan
Se sacan del tarro y a la mesa. Un detalle importante: mejor frías, porque el frío marca el contraste entre la anchoa y la guindilla.
- Bien frías, tal cual, con un vermut o una caña.
- Sobre una rodaja de pan, como pintxo de barra.
- Junto a una tabla de salazones, para abrir boca.
- En bandeja, como aperitivo rápido cuando llega visita.
Selección desde 1975
Llevamos desde 1975 eligiendo producto en Murcia y en una gilda todo depende del equilibrio. Si la anchoa flojea o la guindilla pica de más, el pincho se rompe. Por eso trabajamos con marcas que mantienen la proporción tarro tras tarro, y en la tienda de la Plaza Saavedra Fajardo las tienes junto al resto de la selección.




